martes, 19 de noviembre de 2013

La música, una expresión singular del Paraguay

La música es una de las expresiones más singulares e identificadoras del Paraguay. La misma apareció como creación del criollo, a mediados del siglo XIX. La Polca, que adoptó el nombre de un ritmo europeo, es la forma más típica y tiene sus versiones ligeramente distintas en la Galopa, el Kyre’ÿ y la Canción Paraguaya. Las dos primeras son más rápidas y alegres que la polca convencional y la tercera, un tanto más lenta y melancólica. Otras formas populares constituyen el Purahéi Jahe’o y el Compuesto, que cantan generalmente historias tristes, amorosas o épicas.

La polca suele apoyarse en una letra poética, pero existen piezas instrumentales emblemáticas de la música paraguaya como Pájaro Campana de Félix Pérez Cardozo.

La Guarania es la segunda forma más conocida de música paraguaya y la misma fue creada por el gran músico José Asunción Flores en 1925, con un ritmo más lento que expresa admirablemente el carácter melancólico del hombre paraguayo. Cuando esta nueva forma alcanzó un gran éxito, el músico avanzó un poco más en su innovación y creó la guarania sinfónica, cuyos ejemplos son las conocidas piezas Mburicaó y Panambí Verá. Sus composiciones más ambiciosas fueron los poemas sinfónicos como María de la Paz y Ñanderuvusú.

La música paraguaya se apoya fuertemente en dos instrumentos:

la guitarra y el arpa,

cuyos primeros ejemplares fueron traídos por los conquistadores y encontraron carta de nacionalidad y estilo propio en el país. Félix Pérez Cardozo fue el artista que llevó al arpa paraguaya a su trascendencia internacional, junto a Digno García, Luis Bordón, y Lorenzo Leguizamón. Entre los mejores cultores contemporáneos están Nicolasito Caballero, César Cataldo e Ismael Ledesma, este último un gran innovador de la música de arpa. 

La guitarra encontró un eximio compositor e intérprete en Agustín Pío Barrios (también conocido como "Mangoré"), calificado por la crítica como el “Paganini de la guitarra”, que creó composiciones de alta técnica como La Catedral, Las Abejas y Danza Paraguaya.

A partir de la década del 40, muchos músicos paraguayos y podría decirse los mejores, sufrieron el destierro o se autoexiliaron por la difícil situación que vivía el país. Junto a los citados José Asunción Flores y Agustín Barrios, puede mencionarse a Herminio Giménez, Carlos Lara Bareiro y Francisco Alvarenga.

Entre los músicos que quedaron en el país, Remberto Giménez creó la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción y Juan Carlos Moreno González la Zarzuela Paraguaya. Otros importantes autores posteriores son Florentín Jiménez, Luis Cañete, Nicolás Pérez González y Luis Szarán.

Entre los grandes compositores de música popular están Mauricio Cardozo Ocampo, Agustín Barboza, Herminio Jiménez, Demetrio Ortiz y el requintista Efrén Echeverría.

A partir de los años 70, la música paraguaya mostró señales de renovación y aparecieron la corriente del Nuevo Cancionero y la Avanzada de Oscar Nelson Safuán. El Nuevo Cancionero tuvo creadores prolíficos como Maneco Galeano y Carlos Noguera, e intérpretes destacados como el grupo Ñamandú y el grupo Sembrador. En otra línea experimental que combina diferentes lenguajes musicales se inscriben los músicos René Ayala y Rolando Chaparro. En una línea más cercana a lo tradicional, hay que mencionar al requintista Juan Cancio Barreto y al dúo Vocal Dos, entre otros.

A partir de los años 80 se nota una gran actividad de la música culta, con nuevos nombres que van alcanzando reconocimiento: Daniel Luzco, Saúl Gaona y Diego Sánchez Haase. La guitarra culta ha dado dos nuevas intérpretes de refinada técnica: Berta Rojas y Luz María Bobadilla, en tanto se crearon la Orquesta Sinfónica Nacional y varias orquestas juveniles. Un creciente movimiento de rock nacional y la nueva “Canción Social Urbana” aportan lo suyo en el rico panorama actual de la música paraguaya.


martes, 12 de noviembre de 2013

Música de Paraguay

La música paraguaya es muy particular, aunque siendo el único país de Sudamérica donde la mayoría de los habitantes habla el idioma del origen nativo, su música es totalmente de origen europeo. Entre los siglos XVII y XVIII, los Jesuitas notaron que los Guaraníes poseían talento musical, constituyéndose en excelentes intérpretes de la música europea, aunque no llegaron a componer.

Los instrumentos más populares son el arpa y la guitarra, siendo ambos de reconocida trayectoria en el mundo entero por sus suaves y melodiosos acordes, y los grandes exponentes que las dieron a conocer.

Sus géneros son:

La Polca o purahei: Llegó de Europa durante la época colonial y poco a poco fue adquiriendo características propias. La polca paraguaya tiene un ritmo ternario, de seis por ocho.

La Guarania: Desarrollada por José Asunción Flores alrededor de los años ’20 del siglo pasado, es una composición de ritmo más lento que la polca y no es bailable. Sus composiciones están escritas en español y guaraní. Algunos temas de reconocida trayectoria son: "India", "Recuerdos de Ypacarai", "Mi Dicha Lejana", etc.

El arpa típica del Paraguay tiene actualmente de 36 a 38 cuerdas, y son fabricadas con madera del país. Con la madera de cedro en las partes donde requiere de mayor dureza, de Jacaranda las clavijas y de pino la caja. La más conocida composición para arpa es la pieza musical llamada Guyra Campana (Pájaro Campana), de autor desconocido, con arreglos de Félix  Pérez Cardozo (1908 – 0952).


Para la danza existen unas vivas polcas y galopas. La polca es una danza de parejas, en tanto que las galopas son danzadas por un grupo de mujeres llamadas galoperas que giran formando un círculo, balanceando de un lado a otro un cántaro o un jarrón en sus manos. Otra variante es la danza de la botella, donde la principal bailarina danza colocando de a 1 hasta 10 botellas en la cabeza, una sobre otra. También están los Valseados, una versión local de los valses, como por ejemplo “El Chopí”, “Santa Fe”, “Taguató”,”Golondrina, Solito, etc.

Uno de los más conocidos exponentes de la música paraguaya fue Luís Alberto del Paraná, quien realizó varias giras por Europa y el resto del mundo por más de 30 años.